Hace una década encontraron los restos momificados de una criatura de seis pulgadas con aspecto de alienígena. En un documental se confirma que es "humana".
"Puedo decir con absoluta certeza que no es un mono. Es humano, más cercano a los humanos que a los chimpancés. Vivió hasta una edad de seis a ocho años. Obviamente, respiraba, comía, metabolizaba. Se pone en duda qué tamaño podría haber tenido cuando nació", explica Garry Nolan, director de biología de células madre en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en un documental.