El arquero de San Lorenzo, Pablo Migliore, seguirá detenido
luego de que la Cámara del Crimen porteña considerara este jueves que no sólo
encubrió al segundo jefe de la barra brava de Boca, Maximiliano Mazzaro,
prófugo de la Justicia por un homicidio, sino que podría volver a hacerlo.
Durante una audiencia celebrada en la sala VII del tribunal,
los abogados Víctor Stinfale y Matías Morla habían solicitado la excarcelación
del futbolista argumentando que no colaboró con Mazzaro, pero los camaristas
rechazaron el pedido.
En el fallo, los jueces Juan Esteban Cicciaro y Mariano
Scotto recordaron que Migliore está procesado por encubrimiento agravado, cuya
escala penal permitiría que saliera en libertad, pero “las propias
características del hecho enrostrado revelan la existencia del peligro de
entorpecimiento de la investigación”.
“En ese sentido, cumple anotar que Migliore habría prestado
colaboración a Maximiliano Mazzaro para permanecer en la clandestinidad durante
el curso de este proceso, en el que hasta la fecha no se ha logrado su
detención por el homicidio de Ernesto Cirini”, remarcaron.
Afirmaron que “si bien es cierto que el causante cuenta con
arraigo, su domicilio fue constatado satisfactoriamente y no registra
antecedentes, es el peligro de entorpecimiento de la actividad investigativa el
que resulta evidente”.
Agregaron que al permanecer Mazzaro prófugo Daniel Whebe
(otro barrabrava) se encuentra en igual situación, “el imputado Migliore,
nuevamente en libertad, bien podría contribuir para que Mazzaro continúe en su
calidad de contumaz con conductas análogas a las ahora investigadas”.
Para los jueces, esta situación “conspirará contra el éxito
de la pesquisa y el debido esclarecimiento de lo sucedido” y la libertad podría
obstaculizar el desarrollo normal del proceso, aun frente a las circunstancias
personales expuestas en la apelación y desarrolladas en la audiencia oral.
Además, entendieron que se encuentra detenido desde el 31 de
marzo, término que no se exhibe desproporcionado a la luz de la pena en
expectativa, y que la fiscalía se opuso a la excarcelación.
En disidencia votó el juez Mauro Divito, que recordó que el
encubrimiento permite la excarcelación y Migliore carece de antecedentes
condenatorios.
Sostuvo que “si se evalúa que habría sido descubierta la
presunta maniobra de favorecimiento que beneficiaría al prófugo, no es posible
aseverar que la libertad de Migliore pudiera entorpecer la investigación, que
ya se encuentra encaminada”.
“Así, en la medida en que una eventual condena por el delito
de mención podría ser dejada en suspenso y que incluso cabe la posibilidad de
que el causante acceda a una suspensión del juicio a prueba, considero que no
hay razones que justifiquen mantener su encierro cautelar”, acotó.
Estos mismos jueces ya habían rechazado excarcelar en este
mismo expediente a Maximiliano Levy, que también está procesado por idéntico
delito, encubrimiento agravado, por lo que se esperaba que actuaran de igual
manera.
También se negaron a darle la eximición de prisión a Mazzaro,
por lo que se abogado, Horacio Riveros, tenía este jueves una audiencia en la
Cámara de Casación pero fue suspendida debido al paro de empleados judiciales
nacionales.
El representante del arquero, Paulo Di Lauro, consideró que
la situación del futbolista es “ridícula” y “muy dolorosa” para la familia, ya
que estaban ilusionados con que pudiera salir de la cárcel.
Migliore fue procesado el 8 de abril por el juez de
instrucción Manuel de Campos, por “encubrimiento agravado”, debido a que hay
una escucha telefónica en la que Mazzaro habla con un mecánico para que le
prepare un auto a fin de mantenerse en la clandestinidad y lo menciona al
arquero.
Al declarar la semana pasada ante De Campos, Migliore le
pidió que lo liberara porque ya había pagado sus culpas y dijo que ignoraba que
lo que hacía era un delito.
El crimen de Cirini (58) se registró el 9 de agosto de 2011,
en Pieres y Caaguazú, de Mataderos, donde fue atacado a golpes y sufrió
lesiones que le provocaron la muerte dos días después presuntamente por un
conflicto que mantenía con Gustavo Petrinelli, cuñado del jefe de la barra de
Boca, Mauro Martín.
Según consta en la causa, Petrinelli se comunicó con Martín
y éste fue al lugar con otras dos personas y agredieron a Cirini, porque al
primero le molestaba el lugar donde orinaba la mascota del vecino.
Durante su indagatoria, Martín admitió haber estado donde se
produjo el homicidio de Cirini, pero sostuvo que no fue el autor del crimen y
que el hombre murió durante una pelea en la cual cayó y golpeó su cabeza contra
el piso.
Télam
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