Con la declaración de diez testigos comenzó a desarrollarse
este jueves en el recinto del Tribunal 4, el juicio oral a dos sujetos
involucrados en el crimen de un “narco” ocurrido en mayo de 2011, en medio de
un “ajuste” por una importante deuda por drogas. Se trata de Damián Repice, de
34 años, y Emanuel Masiuk, de 31, quienes llegaron a esta instancia bajo cargos
por “Homicidio calificado”.
Las audiencias, que se extenderán hasta el jueves de la
semana próxima, son presididas por el juez Alfredo José Deleonardis, secundado
en el estrado por sus pares Gustavo Raúl Fissore y Jorge Daniel Peralta. Como
secretaria interviene la doctora Patricia Zarini, estando el Ministerio Público
representado por el doctor Juan Pablo Lódola.
Al fijar sus lineamientos el fiscal adelantó que su
estrategia apunta a una sentencia condenatoria, en tanto que el doctor Cristian
Moix, abogado de Masiuk –sindicado como el autor del hecho--, pretende un
cambio de calificación considerando que su cliente actuó en defensa propia.
Por su parte la defensora general Cecilia Margarita Boeri,
que asumió la asistencia de Repice a último momento ante la renuncia de su
abogado particular, manifestó su intención de lograr que Repice sea absuelto
libremente, y que durante el debate ira analizando la prueba.
Como particular damnificado, representando a la familia de
la víctima, actúa el penalista Mauricio Armagno. Hoy se celebraran dos rondas
de testigos, desde la 9 y a las 11, habiendo sido convocados peritos y personal
policial que intervino en la investigación.
LOS MANDAN A JUICIO
Recordamos que los imputados llegan a esta instancia por
resolución del juez de Garantías Juan Francisco Tapia, que a comienzos de
febrero del año pasado firmó la elevación de las actuaciones a juicio. Además,
dando curso a un pedido del particular damnificado, el magistrado inhibió de
bienes a los procesados por el monto de 300 mil pesos a cada uno.
Tanto Repice como Masiuk, permanecen detenidos bajo prisión
preventiva en la cárcel de Batán, tras habérseles negado la excarcelación
extraordinaria por un lado, y el beneficio del arresto domiciliario por otro.
Recordamos que víctima del hecho resultó Daniel Humberto Camargo, de 45 años,
quien estuvo varias veces detenido por tenencia y comercialización de
estupefacientes.
De acuerdo a lo que surge de la investigación, y se develará
durante el debate, el móvil del sangriento hecho fue una deuda de 70 mil pesos
por la compra de estupefacientes, y con relación al hecho las defensas insisten
en que actuaron en defensa propia y a la hora de los alegatos invocarán la
“legítima defensa”.
Sin embargo el juez Tapia, al dictarles el auto de
procesamiento, rechazó los pedidos de cambio de calificación por esa figura,
siendo lo actuado confirmado por la Sala Segunda de la Cámara Penal, doctores
Marcelo Augusto Madina y Walter Jorge Dominella.
SANGRIENTO EPISODIO
El hecho tuvo lugar el 7 de mayo de 2011 alrededor de las
10,30 cuando Masiuk, Repice y el muerto iban a bordo de un Corsa gris, chapa
BZB 898, conducido por este último, que circulaba por Primera Junta con
dirección a Corrientes. Masiuk viajaba en el asiento del acompañante, mientras
que Repice lo hacía en el asiento trasero, detrás del conductor.
Minutos antes Repice, conocido en el ambiente como “El Negro
Leo”, se reunió con Masiuk en una pizzería en la zona de San Luis y Castelli,
por donde los pasó a buscar Camargo. La intención de éste era cobrarle a Masiuk
una deuda de 70 mil pesos que tenía con él por la provisión de estupefacientes.
Masiuk le ofreció pagarle con una camioneta Kangoo, y un
Chevrolet, y los tres se fueron a hacer la operación. Pero en el trayecto,
Repice le pegó una trompada de atrás a Camargo y este frenó el vehículo
bruscamente. La víctima llevaba dos armas en la cintura, un revólver calibre 32
de un lado, y un revólver 38 del otro. Los dos sujetos lo desarmaron. Masiuk
tomó el 38 y, mientras Repice tenía del cuello al conductor inmovilizándolo, le
pegó dos tiros.
Enseguida los dos se dieron a la fuga, mientras que los
vecinos llamaban a la policía. Los uniformados identificaron a Camargo quien
contaba con antecedentes (cumplió una condena de 4 años por “Tenencia ilegal de
estupefacientes con fines de comercialización”). Además, lo habían apresado en
enero del año pasado con medio kilo de cocaína y un revólver calibre 38, causa
que se caratuló como “Tenencia ilegal de arma de guerra” y violación del
Artículo 5º, Inciso C, de la Ley 23.737.
Personal de Policía Científica -citado para el juicio--
trabajó sobre el vehículo, de donde levantó rastros que comprometieron la
situación de los acusados. En tanto, el cuerpo fue derivado a la Morgue
Judicial de Cementerio Parque, donde se certificó que la víctima tenía dos
impactos de bala, uno en la cintura y el mortal en el estómago.
Se instruyeron actuaciones por “Homicidio” en la seccional
segunda, mientras que la investigación pasó a manos de la DDI, con intervención
de la Fiscalía de Instrucción Nº7.
Así, por medio de un testigo se pudo saber que los tres se
reunieron minutos antes del hecho en la pizzería que era propiedad de Masiuk.
También se analizaron los cruces de llamadas entre los
celulares de los procesados y el de la víctima, estableciéndose la vinculación
de los tres en los momentos previos al fatal episodio.
Cabe mencionar que el testigo, identificado como Caceiabue,
fue detenido hace unos meses en Barcelona, España, vinculado a un caso de
narcotráfico.
Por Luis María Muñoz
lmunoz@diarioelatlantico.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Saludos desde Miramar