Para la actriz, el lunes había arrancado bien y lo había
encarado con expectativas, sueños y proyectos. La actriz se había levantado
temprano y cumplió con lo que su agenda le marcaba. Graciela, aprovechó que
contaba con un poco más de tiempo y leyó parte de dos guiones cinematográficos
que le acercaron dos directores noveles. La Borges tuvo un almuerzo frugal y
descansó un rato, precisamente en la reposera que tiene en su jardín, uno de
los lugares preferidos de la diva.
Alrededor de las 15 tomó su bicicleta y salió a dar a su
paseo vespertino. Nunca imaginó la estrella que lo que iba a vivir,
posteriormente, un hecho con un cariz decididamente trágico.
“Yo recorría el camino principal con total tranquilidad. No
me imaginaba lo que iba a suceder”, nos dice con su voz entrecortada y muy
atemorizada. La experiencia así lo indicó, no es para menos. “De repente
apareció un automóvil, que se aproximaba velozmente hacia mí, quise hacer un
giro muy de salvataje y no lo pude realizar, me llevó puesta”, nos dice sin
ambages la popular actriz, todavía emocionada por la particularidad del
episodio.
Una y otra vez, Graciela repara en este concepto y lo vuelve
a subrayar. “No querría imaginarme si el que andaba en bicicleta era un niño.
En estos momentos estaríamos llorando su muerte. Fue terrible... menos mal que
soy flexible y mi cuerpo aguantó... Estoy terriblemente dolorida.... Volví a
nacer, la saqué barato, Dios estuvo de mi lado....".
Ocurrido el hecho, Graciela Borges fue asistida por varios
vecinos y también intervino la policía, “me trasladaron al Sanatorio Austral,
de manera urgente”, nos confesó la artista.
Quien manejaba el vehículo que atropelló a la diva era un
enfermero que alegó, de acuerdo con algunos testimonios que pudo recoger
“Crónica”, que se le había roto la dirección.
Graciela siempre toma el camino ancho del country de Pilar,
sector del Club de Campo.
Ya en su casa y con cuidados muy intensivos para su
recuperación, la figura cuenta con el hueso del pómulo derecho fracturado, la
mandíbula con un tremendo golpe, lesiones del impacto en varias zonas del
cuerpo y con un ojo muy inflamado y con una gran hinchazón. “Me parezco a Rocky
(en relación al personaje que plasmó, en cine, Silvester Stallone), tengo la
cara toda hinchada”.
Debido a este terrible episodio, la Borges debió suspender
una presentación artística que tenía prevista para el próximo 19, en Lomas de
Zamora.
Sin embargo, Graciela contó, seguramente, con la ayuda de
sus angelitos protectores. Pudo haberla pasado peor.
Lo importante, más allá del supuesto desperfecto técnico o
mala maniobra del conductor, es que Graciela se encuentra bien, más allá de la
pesadilla que le tocó vivir. La actriz, felizmente, puede contar lo sucedido.
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