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sábado, 16 de febrero de 2013

El acampe de trabajadores despedidos del HPC lleva un mes “sin soluciones”

El acampe de los trabajadores del HPC al cumplir un mes. (Foto Florencia Di Sciascio)Cuatro ex-empleados viven en una carpa ubicada frente al centro de salud privado y evalúan en asamblea la continuidad de la protesta, aunque ya anticiparon que lucharán por sus puestos “hasta últimas consecuencias”
El despido de cuatro trabajadores del Hospital Privado de Comunidad (HPC) derivó en una lucha sindical que ya lleva poco más de un mes, de la mano de un acampe frente a las puertas del nosocomio.


Los empleados desvinculados de sus puestos instalaron una carpa en el acceso principal al centro de salud y, sin haber sido recibidos por las autoridades, evaluarán junto al Sindicato de Trabajadores Privados de la Sanidad de Mar del Plata la posibilidad de levantar la medida, aunque ya anticiparon que continuarán reclamando por sus fuentes laborales “hasta las últimas consecuencias”.

“Queremos volver a trabajar ya”, reza una bandera ubicada justo en la puerta del hospital situado en Córdoba y Azcuénaga. El exjefe de Enfermería, un operario del área de lavandería y dos mucamas llevan adelante esta protesta, aunque hasta el momento ninguna de las autoridades del HPC habría accedido a recibirlos, por lo que decidieron continuar con la medida de fuerza.

Sin embargo, el desgaste físico -producto del tiempo que ya lleva la protesta- obligó a los involucrados a evaluar la posibilidad de levantar el acampe. Para ello, este viernes en la mañana se reunían en asamblea y decidirían allí la continuidad de la medida.

A lo largo del mes que ya lleva el conflicto, los damnificados realizaron ruidosas protestas y entregaron volantes que denuncian que “el HPC viola los derechos de trabajadores y pacientes, y despiden discriminatoriamente a los trabajadores afiliados el Sindicato Privado de Sanidad cuando denuncian las malas condiciones laborales y el mal funcionamiento del hospital”.

Los trabajadores, que tienen entre 8 y 25 años de antigüedad dentro del mencionado centro de salud, fueron despedidos a fines de diciembre del año pasado y, ante la falta de respuestas, decidieron instalarse frente al nosocomio privado.

En cuanto a los motivos del despido, la versión oficial indica que los exempleados se habrían negado a cumplir tareas que no les correspondían por convenio.

Sin embargo, desde ATE advirtieron que en realidad se trata de un caso de “persecución gremial”, ya que los afectados se habían desvinculado de su gremio para afiliarse luego al Sindicato de Trabajadores Privados de la Sanidad de Mar del Plata.

En diálogo con El Atlántico, la secretaria gremial de ATE, Alicia Reyley, dijo que a los trabajadores “se los acusó de manera discriminatoria cuando se inscribieron en el nuevo sindicato” y afirmó que “es un atentado contra la libertad sindical”.

El conflicto llegó a los Ministerios de Trabajo y Salud, aunque no hubo novedades desde ninguna de las dos carteras. También algunos concejales tomaron contacto con el caso, al igual que la diputada Graciela Iturraspe (Unidad Popular), quien anticipó que realizará una presentación formal del hecho a nivel nacional.

Reyley comentó a su vez que “a una de las mucamas la llevaron a una ofician y la intentaron hacer firmar a la fuerza” y definió a la determinación que tomó el hospital privado como “una manera de escarmentar al resto de los empleados”.

La secretaria gremial de ATE repudió que no se hayan abierto los correspondientes canales de diálogo e hizo hincapié en la cantidad de años de antigüedad que tienen los involucrados. “Llevan toda una vida ahí dentro, sobre todo los dos varones. No es empecinamiento, sino necesidad de trabajar”, aclaró.

En declaraciones al portal 0223, Luis Viera, uno de los damnificados, aseguró que hasta el momento “ninguna autoridad del hospital” quiso recibirlos y por eso decidieron continuar con la medida de fuerza “hasta las últimas consecuencias”.

Por su parte, la secretaria general del gremio, Patricia Gutiérrez, afirmó que pese a que “se hicieron todas denuncias correspondientes ante los Ministerios de Trabajo y Salud, por el momento no se produjo ningún tipo de novedad”.

"La realidad es que jamás se nos abrió una puerta al diálogo y esta gente sigue esperando que le devuelvan su trabajo, así que acá nos vamos a quedar, hasta que el cuerpo aguante”, añadió.

Según informaron, los trabajadores despedidos tienen entre 8 y 25 años de antigüedad dentro del HPC. Algunos de sus compañeros se solidarizaron con el reclamo y, al igual que el Sindicato Privado de Sanidad, esperan la pronta reincorporación de los cuatro involucrados.

En el día de la fecha tendría lugar una asamblea para definir la continuidad del plan de lucha. Si bien existe la posibilidad de que el acampe que ya lleva un mes, se levante en las próximas horas, todo indica que los trabajadores seguirán luchando por sus puestos laborales “hasta las últimas consecuencias”.

Redacción El Atlántico

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